Blanca Tovar Reguera
Psicóloga sanitaria
Estudios y logros
- Grado en Psicología, especialidad sanitaria.
- Máster en Psicología General Sanitaria.
- Máster en atención temprana: detección, evaluación e intervención.
Sobre Blanca
Estudiando bachillerato tenía muchas dudas de si hacer el grado en psicología o decantarme por el marketing, algo que muchas personas se asombran porque lo ven muy distinto uno de otro, pero tengo que decir, que si nos paramos un poco a pensarlo, el marketing es la psicología del consumidor (siendo dos ramas distintas, tampoco es el agua y el aceite).
Finalmente me decidí a estudiar marketing ya que me gustaba mucho y las asignaturas que estaba cursando estaban más relacionadas con una carrera de la rama de sociales que sanitaria. Una vez finalicé el grado en marketing tras cuatro años, en junio, seguía teniendo mi “espinita” de hacer psicología, por lo que dos meses más tarde, en septiembre, entré en el grado de psicología, una decisión que no fue sencilla, de nuevo me enfrentaba a estudiar muchos años, ya que esta profesión requiere constante formación, pero sin duda ¡menos mal que decidí meterme en este mundo que tanto me gusta y disfruto!.
En un principio, como muchos de los que hacemos esta carrera, la estudiaba por conocer un poco mejor el funcionamiento del ser humano y por la “curiosidad” que genera esta, y también, tengo que decirlo, por las distintas situaciones difíciles que había vivido a lo largo de mi vida.
Conforme pasaban los años, me iba enamorando cada vez más de este ámbito y sin duda las prácticas del grado me confirmaron que me apasionaba el mundo de la psicología. Una vez finalicé el grado, tuve claro que quería dedicarme a la psicología sanitaria, por lo que tuve que hacer el máster habilitante. El último año de máster, de nuevo en la parte práctica y trabajando con niños y adolescentes, una vez más me encontraba muy satisfecha conmigo misma, pudiendo escuchar a los demás y ayudándoles en momentos difíciles por los que todos pasamos en la vida. Igual he generalizado mucho diciendo “todos”, pero pienso que al menos la inmensa mayoría sí, y yo soy una de ellas, lo cual ha marcado también mucho el querer dedicarme a esto.
Aunque me encanta atender adultos, siempre me han gustado mucho los niños y adolescentes, por lo que decidí formarme también en psicoterapia infanto-juvenil.