Laura Padilla Tardío

Psicóloga Colegiada: AN-09651

Graduada en Psicología, especialidad sanitaria.

Master en Psicología General Sanitaria (Universidad de Sevilla).

Perfil:

Psicoterapia Cognitivo-Conductual.

Especialista en Atención al cuidador y Duelo.

Mas sobre mí…

Nací en Sevilla, donde aún sigo creciendo, y siendo sincera, me cuesta ver mi futuro lejos de esta ciudad (aunque sé que nunca se sabe). Escogí dedicarme a la psicología sin tener muy claro el motivo, casi por intuición. Es cierto que siempre he sentido la necesidad de comprender por qué el ser humano es como es y qué le lleva a hacer lo que hace. También admito que soy más de escuchar que de hablar y que se me da bien observar con detalle, por fuera y por dentro.

No me resulta fácil definirme brevemente porque convivo con muchas versiones de mí misma, pero diría que lo que más me caracteriza es mi sentido del humor. La risa es mi principal mecanismo de defensa: me permite relativizar y afrontar las situaciones complejas de manera sana y constructiva. Claro que también soy lo suficientemente prudente como para tomarme algunas cosas en serio. Por lo demás, procuro ser una persona paciente, práctica y realista.

Soy de gustos sencillos y aficiones corrientes, intentando siempre valorar y disfrutar los pequeños detalles y las cosas simples del día a día. Dar largos paseos, un rato de lectura, el cine, un buen plato de comida… Por supuesto, tendría que destacar la música como fuente imprescindible para mí de inspiración y energía, a la que recurro a diario para poner algo de orden en mi caos particular. Aunque, por encima de todo, lo que me rescata de la rutina es pasar tiempo con las personas que quiero y con las que puedo ser yo misma con total libertad.

Me esfuerzo por seguir prosperando, tanto a nivel personal como profesional, concibiendo la vida misma como la mejor fuente de experiencia y formación. Aunque sigo haciéndome muchas preguntas, lo que ahora verdaderamente me apasiona es ayudar a encontrar respuestas a los demás y acompañarles cuando necesitan reconstrucción. Además, tengo la firme creencia de que nadie se salva solo.